Procedimiento Monitorio: si has recibido una demanda, ni se te ocurra olvidarte

Un juicio monitorio es un procedimiento judicial rápido para el cobro de deudas. Si has recibido una notificación del juzgado, tienes que actuar rápido, porque si no lo haces, te embargarán.

Juicio monitorio

Tabla de contenidos

Que es el procedimiento monitorio

Un juicio monitorio es un tipo de demanda judicial, caracterizada por ser un trámite sencillo y rápido para reclamar deudas documentadas, exigibles y líquidas.

¿Que significa que las deudas estén documentadas, sean exigibles y líquidas?

Pues que las deudas tienen que estar amparadas por documentos que la justifiquen: contratos, facturas, albaranes, etc., que prueben que usted realmente las debe.

Que la deuda sea exigible significa que se le pueda reclamar en la fecha en que se hace. Por ejemplo, si usted ha pedido un préstamo, pero no vence hasta dentro de un tiempo, no se le puede exigir antes.

Que sea una deuda líquida es que esté expresada en dinero, sea en euros o en moneda extranjera. Si usted tiene que devolver otra cosa que no sea dinero, no se le puede reclamar a través de un monitorio.

También se le denomina como proceso monitorio, o procedimiento monitorio.

Lo que se pretendió al establecer este procedimiento en la LEC, era proteger el crédito dinerario líquido, en especial de pequeños y medianos empresarios y profesionales.

Procesalmente, es una vía rápida para el cobro de deudas.

Esta herramienta legal sirve para reclamar dichos créditos a un deudor sin necesidad de acudir a un juicio declarativo.

Hay que tener en cuenta que una reclamación de dinero en un juicio declarativo conlleva dos trámites bien diferenciados: el propio proceso declarativo, y su ejecución.

Diferencia del juicio monitorio con un juicio declarativo

En el proceso declarativo el acreedor tiene que probar la realidad de la deuda que mantiene con él la persona demandada.

Esto se hace a través del procedimiento judicial acorde a la cuantía que se reclama:

– Con un juicio verbal, si la deuda es inferior a 6000 euros.

– Con un juicio ordinario, si es superior a 6.000.

Una vez declarada por el juez la realidad de la deuda, condenará al pago de la misma al demandado.

Este está obligado a pagar desde el momento de la sentencia.

Pero si el deudor no paga, el acreedor tiene que pedir la ejecución, para el cobro forzoso.

Y ese ya es otro procedimiento distinto.

Es lo que ocurre cuando en un juicio monitorio, no puede pagar ni negocia con el acreedor: terminarán embargándole.

En el proceso monitorio, si el deudor no paga ni se opone a la demanda, se puede pedir ejecución inmediatamente.

Por lo tanto, en el monitorio la ejecución no requiere más que el acreedor pida que se ejecute y se embargue al deudor.

¿Quién puede hacer uso de este tipo de procesos?

Este puede ser usado por cualquier persona o entidad para reclamar deudas dinerarias, sean de la cuantía que sean.

Su especialidad es que solo puede utilizarse para esto: reclamar deudas en dinero, perfectamente determinadas en su cuantía,.

Tienen que estar vencidas, es decir, que haya terminado su plazo ordinario para pagarse, y que sean exigibles, es decir, que el deudor tenga obligación de pagarla.

No hay límites de cantidad para usar este procedimiento judicial, aunque si los hubo en el pasado. 

En un monitorio se puede reclamar cualquier cantidad, por pequeña o elevada que sea.

Un juicio monitorio comienza con la llamada petición inicial, que no es más que un escrito que se presenta al juzgado, acompañado de aquellos documentos o pruebas que demuestran la deuda.

¿Qué se puede reclamar a través de este proceso judicial?

A través de un este procedimiento se pueden reclamar créditos, préstamos, facturas, cuotas de comunidad de propietarios, tanto periódicas como extraordinarias, cuotas de alquiler, etc.

Lo que el Juzgado exige es un principio de prueba sobre la deuda. Hay que demostrarle al juez que la deuda es cierta.

Incluso vale un albarán de entrega de mercancías que esté firmado por el deudor.

¿Qué requisitos deben cumplir las deudas para poder ser reclamadas?

Las deudas no pueden haber sido exigidas judicialmente antes, ya que de haber sido así, se aplicaría el principio de cosa juzgada.

Si el acreedor presentó una demanda anterior mediante juicio monitorio, y el juzgado la rechazó, no puede intentarlo de nuevo.

Estas deudas que se reclaman no pueden estar prescritas.

Cómo explicamos más adelante, la prescripción es un medio de extinción de la obligación de pago.

Tampoco la deuda puede tener más de cinco años, o en caso de tenerlo, el acreedor deberá justificar que ha interrumpido la prescripción con reclamación fehaciente al deudor para que pagara la deuda.

Se exige que las deudas tienen que estar documentadas.

Aquí hay un amplio margen para cumplir este requisito, ya que se admiten desde facturas, albaranes, certificaciones de obra y presupuestos.

También contratos, recibos, cartas, burofaxes, telegramas, letras de cambio, pagarés y cheques impagados, etc.

Es necesario que el acreedor presente la documentación firmada por el deudor por el que este reconoce su obligación de pago y la cuantía debida. 

Deberá estar firmada por él o tener su sello, marca, o señal que pueda identificarlo indubitadamente.

El deudor tiene que tener residencia en España. 

Si viviera dentro del espacio económico europeo, se le puede reclamar a través del procedimiento monitorio europeo.

Domicilio del deudor: demanda presentada en juzgado de otra población

Si a usted le ponen una demanda de juicio monitorio en un juzgado de otra localidad, distinto de su población de residencia, el Juzgado no puede admitir dicha demanda. 

Cuando hablamos de población de residencia, nos referimos a aquella en la que usted está empadronado.

Es muy común que la demanda se interponga en los juzgados de la población en la que usted residía cuando se generó la deuda. 

Y ello es así porque, si usted ha cambiado de localidad, el acreedor no tiene medios de saberlo, salvo que usted se lo haya comunicado.

El rechazo de una demanda de juicio monitorio por esta razón, no impide que posteriormente pueda presentarse la demanda en los juzgados de donde vive ahora.

¿Se puede notificar este tipo de demandas por edictos?

La notificación por edictos es un medio de notificación usado por los juzgados (y por la Administración), cuando no encuentra al deudor para notificarle la demanda.

Materialmente, consiste en la colocación de un escrito en los tablones de anuncios del Juzgado, o en la inserción de anuncios en los boletines oficiales. O ambos.

Se supone que todos estamos obligados a leernos todos los días todos los boletines a ver si nos han notificado una multa de tráfico, una deuda de Hacienda o un requerimiento judicial.

Al final, es una ficción jurídica con relevancia práctica, ya que, transcurridos los días que se indican en el edicto para comparecer ante el organismo correspondiente, aún sin haberlo hecho, se da por notificada a la persona.

Sin embargo, en el caso del juicio monitorio, este tipo de notificaciones no pueden usarse.

Hay que notificar personalmente al deudor, y si no se encuentra de ninguna manera, el juzgado tiene que archivar la demanda.

Es una garantía para el deudor, para que no sea condenado al pago de una deuda cuya realidad no está completamente demostrada.

Y eso porque, como hemos dicho antes, la petición inicial de juicio monitorio sólo requiere un principio de prueba, lo que se llama la «apariencia de buen derecho».

Porque cómo vemos en nuestra práctica diaria, al final en muchas demandas de procedimiento monitorio, las deudas sólo son eso: aparentes.

Me ponen juicio monitorio y no puedo pagar

Si usted ha recibido una demanda de juicio monitorio y no puede pagar, al juzgado le da igual.

En caso de que usted no presente oposición al monitorio,  dentro del plazo de contestación, el pleito se convertirá en un procedimiento de ejecución, y procederán contra usted para cobrarle a la fuerza.

Partiendo de que a usted le reclaman, y no tiene dinero para pagar lo que debe, nuestra experiencia nos dice que hay que hacer dos cosas: 

Primero: presentar oposición, con lo que se gana tiempo, y se abren posibilidades de que la demanda pueda ser desestimada por diversas razones.

Entre otras, prescripción de la deuda, falta de prueba de la misma, cantidades reclamadas improcedentes, intereses abusivos, etc.

Segundo: si usted reconoce que debe lo que le piden, lo sensato es negociar con el acreedor, solicitando una quita o reducción de la deuda, e incluso unos plazos para hacer frente a los pagos.

Si se llega a un acuerdo, las consecuencias son que usted está reconociendo dicha deuda, lo que es bueno para el acreedor.

Pero al mismo tiempo usted se beneficia de una reducción en la cantidad a pagar.

Incluso se beneficia de unos plazos para el pago, en caso de que así se haya acordado.

Es lo más sensato cuando en un juicio monitorio no puede pagar.

Acuerdo extrajudicial para el pago de deudas

Sí como decíamos antes, usted ha recibido una demanda de juicio monitorio y no puede pagar, y la oposición al monitorio no tiene base firme para sustentarse, lo mejor es negociar con el acreedor y llegar a un acuerdo extrajudicial.

Estos acuerdos se plasman en un documento que las partes firman y se presenta al juzgado. 

Es lo que se llama una transacción extrajudicial.

El juzgado homologa este acuerdo, con lo que desde ese momento las partes están obligadas a cumplir escrupulosamente lo acordado.

En caso de que una de las partes pretenda no cumplir lo acordado, la otra puede pedir al juzgado que le obligue a su cumplimiento.

Por ejemplo: si el deudor demandado no paga, el acreedor puede pedir al juzgado que ejecute el acuerdo y embargue los bienes del deudor hasta que se cobre la totalidad de la deuda.

Si fuera el acreedor quien no cumpliera, no respetando el acuerdo, y exigiendo mayor cantidad de la debida, el deudor no está obligado a atenderlo.

De este modo, el deudor se libera cumpliendo su parte del acuerdo, pudiendo poner en conocimiento del juzgado el incumplimiento por parte del acreedor.

El banco le reclama sus deudas en el Juzgado

De ninguna manera criticamos el derecho a reclamar lo que en buena ley les corresponde, sea amistosamente o por conducto judicial. 

Es lógico que el banco, como cualquier otro sujeto de derecho, defienda sus intereses. 

Lo que sí criticamos, es que en demasiadas ocasiones, aprovechando la propia simplicidad del procedimiento monitorio, no solo se reclame lo que se debe, sino también lo que no se debe.

Por eso ya es obligatorio que el juez haga un examen de la demanda en busca de cláusulas abusivas, antes de que el deudor sea requerido de pago.

La existencia de dichas cláusulas puede conllevar el archivo del procedimiento, o la continuación del mismo sin la aplicación de las cláusulas abusivas.

En muchas más ocasiones de lo que sería razonable, los contratos bancarios están plagados de estas cláusulas abusivas.

Como en el pecado a veces se lleva la penitencia, estas cláusulas al final perjudican al banco si se ve obligado a reclamar al cliente. 

Y esto porque el demandado  hace ver al juzgado la existencia de las mismas, o es el propio juez quien de oficio aprecia su existencia.

Este control de las cláusulas abusivas por el juez está establecido por la ley cuando se trata de contratos firmados con consumidores.

¿Es necesario un Abogado para juicio monitorio?

La Ley prescribe que para una demanda de juicio monitorio inferior a 2.000 euros, no hace falta acudir con abogado.

A partir de esta cantidad sí lo exige.

Por tanto, si le reclaman menos de 2.000 euros y usted tiene unos conocimientos legales amplios y sabe bien como funcionan estas cosas, puede defenderse usted mismo.

Si no es así, nuestro consejo es que busque ayuda profesional.

Tenga en cuenta que quien le demanda casi con toda seguridad comparece en el juzgado asistido de abogado y representado por procurador.

Si usted desconoce la ley y estos procedimientos, y pretende defenderse solo, es como enfrentarse a un tanque a pecho descubierto.

Lo normal es que lo destroce, aunque tenga razón.

El procurador en el juicio monitorio

El procurador no es obligatorio que intervenga en una oposición al juicio monitorio si la cantidad que le reclaman es inferior a 2.000 euros.

A partir de dicha cantidad, su actuación es obligatoria.

Sin embargo, aun cuando su personación no sea obligatoria en juicios menores a 2.000 euros, la labor que desarrolla es muy importante en el plano procesal, y por eso recomendamos siempre que intervenga.

El procurador está pendiente de los plazos, presenta los escritos, recoge notificaciones, avisa a letrado y cliente, y está en permanente contacto con los juzgados.

Legalmente, el procurador es su representante. Usted tiene que otorgarle un poder, que puede ser notarial (lo que cuesta dinero) o puede ser otorgado ante el secretario judicial. Es lo que se llama «poder apud-acta», y es gratis.

El poder apud-acta se puede otorgar por comparecencia ante el funcionario que lleva el caso, autorizado por el secretario judicial (actualmente Letrados de la Administración de Justicia) o se puede hacer por internet si usted dispone de firma electrónica o usa el sistema Cl@ve.

Demanda por tarjeta de crédito

Las tarjetas de crédito son una realidad cotidiana. Las usamos, junto a las tarjeta de débito, para todas nuestras compras. 

Poco a poco van desplazando al dinero físico, que sin duda desaparecerá en un plazo no muy largo.

Especialmente la gente joven desdeña los billetes y las monedas, y se han acostumbrado al dinero de plástico y a otros sistemas de pagos instantáneos como PayPal, Bizum y otros.

El problema de las tarjetas es que gastamos un dinero que todavía no tenemos. A ello se añade que por su uso pagamos altos tipos de interés. 

Cómo podemos pagar sin tener dinero y aplazando el pago, muchos caemos en una espiral de gastos que finalmente no podemos asumir.

Al final, terminan  produciéndose impagos que aumentan la deuda en forma de comisiones, intereses moratorios, etc. 

Estos impagos harán que las entidades financieras le interpondrán un procedimiento monitorio para cobrar sus deudas.

Impagos de tarjetas de crédito

Cada día son más frecuentes las demandas de proceso monitorio por impago de tarjetas. 

La extensión de su uso a casi toda la población, la precariedad en el empleo y los bajos salarios, y la sociedad consumista que nos empuja a gastar y consumir en muchas ocasiones en gastos superfluos, dan como resultado el fallido en el cobro, y la consiguiente reclamación judicial del saldo debido de la tarjeta a través de un juicio monitorio.

Como es sabido, no solo los bancos emiten tarjetas, sino también grandes superficies comerciales: El Corte Ingles, Carrefour, Alcampo, Mercadona, etc., que normalmente pueden usarse también en otros establecimientos.

Mención aparte merecen las tarjetas revolving que ocupan un apartado especial en esta web.

Si te han puesto un procedimiento monitorio por una tarjeta de crédito, todo lo que decimos aquí es válido para ti.

Indicarte además que  los intereses excesivos de estar tarjetas pueden alegarse como abusivos en el proceso monitorio.

Costas en monitorios

El proceso monitorio está concebido cómo un sistema fácil.

Si usted paga la deuda en 20 días, el juzgado entrega la cantidad al demandante y archiva el procedimiento.

En ese caso no hay condena  en costas, EXCEPTO si se trata de cuotas de una comunidad de propietarios.

Si usted se opone, y al final pierde el juicio posterior, normalmente va a ser condenado en costas, si la cuantía supera 2.000 euros.

Hay que tener en cuenta que no es lo mismo una oposición a un monitorio por cuantía inferior a 6.000 euros que superior.

Si la cuantía es inferior, el juzgado da traslado de la oposición presentada al acreedor, para que este la conteste. 

Cualquiera de las partes puede pedir que se celebre juicio.

El juez puede acordar la celebración de la vista, si las partes no la han pedido. 

En ese caso, ambas partes tienen que comparecer con todos los medios de prueba de que intenten valerse.

En el supuesto de que ninguna de las partes pida celebrar vista, y el juzgado la considere no necesaria, el juez dicta sentencia con los escritos y pruebas presentados por las partes.

Pero la cosa cambia si la cuantía reclamada es superior a 6.000 euros.

Si se presenta oposición, el juzgado comunica la misma al demandante, y archiva el monitorio.

Una vez comunicada, el demandante tiene un plazo de un mes para presentar demanda de juicio ordinario.

Si no llega a presentarla, será condenado en costas.

¿Hay intereses en este tipo de juicios?

En principio, no. Si el deudor paga dentro del plazo de 20 días hábiles que la ley le concede, pagará exclusivamente la cantidad reclamada.

Sin embargo, si el deudor no paga ni se opone, y se abre el despacho de ejecución, la deuda genera intereses desde que se pide este despacho por el acreedor. 

Estos son los intereses de la mora procesal, y consisten en el interés legal del dinero incrementado en dos puntos.

Dado que el interés legal varía con el tiempo, si la deuda tarda mucho en cobrarse, para cada periodo se aplicarán los intereses legales que estén en vigor.

Juicios monitorios y cláusulas abusivas

Cuando el procedimiento monitorio se deriva de un incumplimiento de contrato firmado entre un empresario o profesional y un consumidor o usuario, el Juzgado debe vigilar que el mismo no incluya alguna cláusula abusiva.

Por el Secretario Judicial (actualmente denominado Letrado de la Administración de Justicia),  debe darse cuenta al Juez para que este haga un examen preliminar de la demanda de juicio monitorio.

Si el juez aprecia la existencia de alguna o algunas cláusulas abusivas, tiene que comunicarlo a las partes, a las que dará audiencia por plazo de cinco días. 

A resultas de lo que digan las partes, el juez tomará su decisión.

Si el juez estima que existen cláusulas abusivas, puede ordenar la improcedencia de la pretensión, archivando el expediente, o bien, puede declarar que el mismo siga su curso sin la aplicación de estas cláusulas abusivas.

Si desea que nos pongamos en contacto contigo, y remitirnos documentación para su estudio, por favor, pincha en el enlace siguiente:

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