Experiencia demostrada
Tus abogados especialistas en derecho bancario

Cuando recibes una demanda, no buscas un despacho. Buscas una respuesta.
Nadie espera recibir una demanda judicial, una reclamación de un banco o una carta de un fondo de inversión.
Cuando ocurre, aparecen las dudas.
¿Tengo que pagar?
¿Puedo defenderme?
¿Hay alguna posibilidad de ganar?
¿Me embargarán?
¿Y cuánto me va a costar todo esto?
En ese momento no necesitas que te impresionen con palabras complicadas. Necesitas que alguien estudie tu caso, te hable con claridad y te diga qué opciones tienes realmente.
Esa es la filosofía con la que nació Abogados Bancarios.
No para ser el despacho más grande.
Sino para intentar ser el despacho al que acudir cuando el problema está relacionado con bancos, financieras, fondos de inversión o procedimientos judiciales de reclamación de deudas.

No creemos en venderte optimismo. Creemos en decirte la verdad.
Hay despachos que prometen resultados.
Nosotros no.
Porque ningún abogado serio puede garantizar una sentencia favorable.
Lo que sí podemos prometer es otra cosa.
Que estudiaremos tu documentación antes de aconsejarte.
Que te diremos cuándo merece la pena defender un asunto y cuándo no.
Que conocerás los riesgos antes de tomar una decisión.
Y que nunca iniciaremos un procedimiento únicamente porque el cliente quiera oír lo que desea escuchar.
Preferimos perder un asunto antes que perder la confianza de quien nos consulta.
La especialización no consiste en ponerla en una página web.
Consiste en trabajar todos los días con problemas parecidos.
Mientras otros despachos reparten su trabajo entre decenas de materias distintas, nosotros dedicamos gran parte de nuestra actividad a conflictos relacionados con entidades financieras, empresas de recobro y procedimientos civiles.
Eso significa estudiar resoluciones judiciales continuamente.
Revisar contratos.
Analizar cláusulas.
Preparar oposiciones a monitorios.
Contestar demandas.
Defender ejecuciones.
Y hacerlo una y otra vez.
La experiencia no nace de decir que uno es especialista.
Nace de enfrentarse cada semana a los mismos problemas jurídicos.
Así empieza cada expediente
No con una hoja de encargo.
Ni con una factura.
Empieza con preguntas.
Queremos saber qué ha ocurrido.
Qué documentos existen.
Qué plazos hay.
Qué pretende la otra parte.
Y, sobre todo, si realmente merece la pena iniciar una defensa.
Solo después elaboramos una estrategia.
Porque una buena defensa empieza mucho antes de escribir una demanda o una contestación.
Empieza entendiendo el problema.
Lo que nunca encontrarás aquí
Nunca te diremos que vas a ganar un procedimiento si no lo creemos.
Nunca te recomendaremos demandar únicamente porque sea posible hacerlo.
Nunca ocultaremos los riesgos de un juicio.
Nunca utilizaremos un lenguaje jurídico innecesariamente complicado para impresionar.
Nunca aceptaremos un asunto sin revisar antes la documentación.
Y nunca olvidaremos que detrás de cada expediente hay una persona preocupada por su patrimonio, su vivienda o su tranquilidad.
Creemos que un abogado debe ser accesible
Durante muchos años acudir a un despacho de abogados parecía reservado para situaciones extraordinarias.
Nosotros creemos lo contrario.
Creemos que el asesoramiento jurídico debe ser claro, cercano y comprensible.
Por eso procuramos explicar cada procedimiento con un lenguaje sencillo, responder con rapidez y mantener informado al cliente durante todo el proceso.
Porque entender lo que está ocurriendo también forma parte de una buena defensa.
Trabajamos donde está el cliente, no donde está el despacho
La tecnología ha cambiado la forma de ejercer la abogacía.
Hoy es posible estudiar documentación, preparar escritos y mantener reuniones sin necesidad de desplazamientos innecesarios.
Por eso prestamos asistencia a clientes de toda España.
La distancia ya no determina la calidad del asesoramiento.
Lo importante sigue siendo la preparación del asunto y la estrategia jurídica.
No buscamos clientes para un procedimiento.
Buscamos que, cuando termine, quieran volver a confiar en nosotros.
La mayor satisfacción para un abogado no es ganar un juicio.
Es que un cliente vuelva años después porque recuerda que recibió un trato honesto.
O que recomiende el despacho a un familiar o a un amigo.
La confianza no se consigue con publicidad.
Se consigue cumpliendo lo que se promete.
Y eso sigue siendo, para nosotros, la mejor carta de presentación.
Si podemos ayudarte, estaremos encantados de hacerlo.
Si has recibido una demanda, una reclamación de un banco, una comunicación de un fondo de inversión o simplemente necesitas una segunda opinión antes de tomar una decisión, puedes ponerte en contacto con nosotros.
Estudiaremos tu documentación y te ofreceremos una valoración clara, honesta y adaptada a tu caso.
Porque antes de iniciar cualquier procedimiento, creemos que lo primero es comprender el problema.
Nuestros servicios:
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